lunes, 10 de enero de 2011

La mujer:

Calcinada por los recuerdos del pasado, se inunda poco a poco en el presente. Solo se conoce su personalidad dura e imponente en sus aposentos, hay un hombre, el único que la tiene aferrada a sus órdenes, el único que la mantiene con vida y la acaricia con amenazas sutiles al despertar. Lo perdió todo, y gano más, gano la culpa, el miedo, los golpes, la música, el rencor, la vida y todo eso, solo por entregar el amor; ni siquiera ella se atreve a recordar a detalle, solo miente día a día, supone que le sufrir tanto es la condena inminente al recuerdo que ni ella misma sabe recrearen mente. Atrapada sin realmente estarlo maquina ideas, algunas erróneas acerca de los sucedido, gracias al vago recuerdo, planea, destruye, escribe, anula y regresa al vacío; esa es la rutina, hasta el día del encuentro que tanto espero y sin embargo la tomo por sorpresa, como una noche anunciada, llega inevitablemente y nos abraza hasta sepultarnos en negra soledad.

El hombre, la mira cuando se acompañan, le susurra las gracias que envuelven su alma, le protege asustándola de vez en cuando, y la ama cuando las marcas se sus besos, penetran y quedan marcadas en su piel. Son 3 las personas que la rodean, el hombre abrasándola o acorralándola, la otra mujer que la mira intentando apuñalar los sentimientos hacia el hombre, intentando no explotar y abofetear a la verdadera mujer. Ella era la otra, la primera, pero sin importancia y el malo, que no quería más que salvar a la mujer. Eran sombras para ella, cada uno con pesos diferentes en su cabeza, iban a morir.

Cálmate las manos mujer, la verdadera; mujer no tienes que saber nada, tu canta y baila esperando liberarte, mezclas las pisadas al ritmo de los sueños. No sabemos mucho de ti, quizás seas malvada, quizás nos lo repitas pronto al salir. Cálmate las manos mujer, los tres te miran y sospechan de tu maldad, y es que acaso sin saberlo te ha corrompido la venganza más de lo que crees. Tienes fotos aferradas a tu mueble. Lo único que realmente te pertenece, el mueble eres tú, te apagas en la sombra. Las marcas te distinguen y no reflejas nada, ni siquiera a ti misma. ¿Te recuerdas feliz mujer? Sonreías de vez en vez, mirando al primero, sonreías con amor, ahora solo lo haces por temor, el amor lo diste hace mucho, y del primero no sabes nada, no sabes si realmente quieres saber la verdad, no sabes si la sangre se te vierta al preguntar.

La mujer teme frente a si misma, regresa de si y se encamina a mostrar su realidad a los demás. La mujer es todos, estamos atado, ojala los supiéramos como ella lo acepta, ojala tuviéramos algún modo de purgar nuestra perdida de tiempo. Mujer como la mujer no hay, la otra mujer la odia. Se esperan una a la otra

Nuestra mujer esta perdida en si misma, y nosotros solo podremos ver su decaída fatal.
Creative Commons License
cuentos fantasticos del nuevo mundo by tonico de brujas is licensed under a Creative Commons Atribución-No Comercial-Sin Derivadas 2.5 México License.
Based on a work at www.cuentosfantasticosdelnuevomundo.blogspot.com.
Permissions beyond the scope of this license may be available at www.cuentosfantasticosdelnuevomundo.blogspot.com.