Sobre tu mano reposa la mía, es como tratar de entender tu mundo; solo cuando veo tus ojos surgen mis historias, mis sonrisas ocultas se asoman y te beso los ojos en el ocaso. Por mi piel siento recorrer un escalofrío suave que recuerda lo casi impalpable que eres; como tu voz es solo una ventana de tu alma soñadora, solo yo puedo entenderte y tu a mi. Cuando hablas te miro los labios por que se que ahí se esconden secretos sobre la vida, que si te beso se perderían. Y como si nada me miras, me sonríes y me asombro de tu fulgor que es casi escaso en tus ojos pues has sufrido como todos, pero tus lagrimas me hacen recordar que eres casi impalpable y te admiro, te admiro una y otra vez sobre la tenue luz, aquel cabello revuelto me hace abrazarte, ocasionas en mi tranquilidad sobre todo cuando sonríes. Cuando te habló se que me escuchas y por eso ya no lloras, pero no sabes aún cuan implacable para mi es tu presencia; por eso soy feliz viéndote, solo así puedo recordar sobre cualquier cosa lo casi impalpable que eres.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario